Mercado laboral
El paro baja en España, pero ¿qué clase de empleos se están creando?
Las cifras de la EPA del tercer trimestre muestran una tasa de desempleo del 11,4 %, la más baja desde 2008. Pero los datos de temporalidad y salario medio complican el diagnóstico.
Lo que dice el titular y lo que esconden los microdatos
La Encuesta de Población Activa del tercer trimestre registró 3,06 millones de personas desempleadas, una reducción de 178.000 respecto al trimestre anterior. El gobierno presentó la cifra como prueba de la solidez del mercado laboral. El número es real. Lo que el titular no recoge es la composición de esos empleos nuevos: el 34 % de los contratos firmados en el periodo son de duración determinada inferior a tres meses, y el salario mediano del nuevo empleo creado se sitúa un 9 % por debajo del salario mediano del empleo destruido en los dos años previos. Esto no invalida la mejora, pero cambia su significado. Una caída del desempleo acompañada de una degradación de las condiciones laborales es un fenómeno distinto a una recuperación de pleno empleo de calidad. El INE publica los microdatos de la EPA con un desfase de seis semanas; el análisis que sigue se basa en la última entrega disponible y en las series históricas desde 2005 para ofrecer comparación cíclica.
Temporalidad, salario real y la reforma laboral de 2022
La reforma laboral aprobada a finales de 2021 y en vigor desde 2022 redujo significativamente el peso del contrato temporal: la tasa de temporalidad pasó del 26 % al 17 % entre 2021 y 2023. Sin embargo, la proliferación del contrato fijo discontinuo como figura intermedia introduce una ambigüedad estadística: trabajadores clasificados como indefinidos que en la práctica trabajan menos de seis meses al año. Cuando se ajusta por horas efectivamente trabajadas, la mejora de la temporalidad se reduce aproximadamente a la mitad. En términos de salario real —deflactado por el IPC armonizado—, el poder adquisitivo del trabajador mediano en España en 2024 sigue siendo un 4 % inferior al de 2019, antes de la pandemia. La moderación salarial pactada en varios convenios sectoriales durante 2022 y 2023, por debajo de la inflación acumulada, explica parte de esa brecha. El empleo crece: la pregunta pertinente es a qué precio para quien trabaja.
